Si San Sebastián tiene una banda sonora, esa no es el rugido del mar Cantábrico contra el Paseo Nuevo; es el contrabajo que resuena cada julio en la Plaza de la Trinidad. Bienvenido a la guía más completa sobre el Jazzaldia.

Hay festivales de música y luego está el Jazzaldia. Para nosotros, los donostiarras, la segunda quincena de julio no es solo una fecha en el calendario; es un estado mental. Es esa semana en la que la ciudad se sacude la formalidad, se llena de syncopa y swing, y donde es posible cruzarse con una leyenda del piano comprando anchoas en la Parte Vieja.
En Descubre Donostia hemos preparado este reportaje en profundidad para que, tanto si eres un veterano del certamen como si planeas tu primera visita para el verano de 2026, tengas absolutamente todo controlado. Desde el análisis del cartel que acaba de salir del horno hasta los trucos para aparcar que solo sabemos los locales.
📜 Un Viaje en el Tiempo: De 1966 a la Eternidad
Para entender por qué el Jazzaldia es Patrimonio de Donostia, hay que mirar atrás. El festival nació el 10 de septiembre de 1966, lo que lo convierte en el decano de los festivales de jazz en España. Fue una idea quijotesca de Imanol Olaizola y un grupo de entusiastas que, en plena dictadura franquista, decidieron abrir una ventana de libertad cultural. Mientras el resto del país vivía en blanco y negro, San Sebastián empezaba a sonar a bebop.
Hitos que forjaron la leyenda
- La resistencia: En los años 70, el festival fue pionero en traer a músicos del bloque del Este, sorteando la censura y convirtiéndose en un puente cultural en plena Guerra Fría.
- La expansión: Aunque nació en la Plaza de la Trinidad, el éxito obligó a mudarse al Velódromo en los 80 (donde Chick Corea llegó a tocar para 14.000 personas en 1981). Sin embargo, el regreso a la «Trini» en los 90 devolvió al festival su alma intimista.
- El récord de B.B. King: En 2011, la leyenda del blues congregó a 41.000 almas en la playa de la Zurriola. Fue un adiós multitudinario que todavía pone la piel de gallina a quienes estuvimos allí.
📍 Anatomía de los Escenarios: Elige tu Propia Aventura
El Jazzaldia no ocurre en un recinto cerrado a las afueras; el Jazzaldia ES la ciudad. Desde la majestuosidad de los teatros hasta los rincones donde el jazz se mezcla con el salitre. Aquí tienes el mapa completo para no perderte nada:
1. Los Templos Sagrados (De Pago)
Donde la historia se escribe cada noche.
- Plaza de la Trinidad («La Trini»): El Corazón de Piedra Ubicada en el corazón de la Parte Vieja, entre el Museo San Telmo y el Monte Urgull. Es un recinto al aire libre, amurallado, que data de 1963.
- La Experiencia: Es visceral. Los músicos adoran este sitio porque sienten el aliento del público. La acústica de la piedra es natural y cálida.
- El Ritual: Aquí se viene a escuchar en silencio religioso… o a bailar bajo la lluvia. Y sí, dentro hay una barra donde sirven bocadillos de lomo con pimientos y cerveza. Cenar tu bocata mientras Marcus Miller afina el bajo es una experiencia mística.
- Auditorio Kursaal y Victoria Eugenia: La Caja de Música Si buscas confort, aire acondicionado y una acústica de laboratorio, estos son tus sitios.
- Kursaal: El cubo moderno frente al mar. Aquí se programan los grandes nombres que requieren un aforo masivo, sentado y silencioso, como será el caso de Diana Krall este 2026.
- Victoria Eugenia: El teatro clásico de la Belle Époque. Lámparas de araña, terciopelo rojo y una cercanía con el artista que lo hace perfecto para las propuestas más delicadas o el ciclo JazzEñe.
- Museo San Telmo: Jazz de Claustro Justo al lado de la Trini, pero en un mundo aparte. El claustro renacentista del museo ofrece una acústica increíblemente reverberante. Es el lugar para conciertos acústicos, solos de piano o dúos experimentales que invitan a la introspección nocturna.
- Chillida Leku: Escultura Sonora A unos 15 minutos de la ciudad, el museo de Eduardo Chillida se convierte en escenario. Ver un concierto al atardecer, rodeado de las monumentales esculturas de acero y hayas centenarias, es una experiencia estética de primer orden mundial.
2. El Festival de la Calle (Gratuitos)
Donde el jazz es para todos y la fiesta no para.
- Escenario Keler Gunea (Playa de la Zurriola): Jazz en Chanclas El escenario gratuito más grande, sobre la arena de la playa de Gros.
- La Experiencia: Libertad absoluta. Aquí han tocado desde Bob Dylan hasta Patti Smith. Es el lugar para ver atardecer con una cerveza en la mano y los pies en la arena, rodeado de miles de personas. Es la puerta de entrada al jazz para las nuevas generaciones y el lugar de los grandes conciertos de pop-rock dentro del festival.

- Las Terrazas del Kursaal (Frigo Gunea y Fnac Gunea): El Ambientazo Situadas frente al mar, entre el edificio del Kursaal y la playa. Son dos escenarios gemelos que funcionan sin descanso desde la tarde.
- El Vibe: Es el punto de encuentro social por excelencia. Hay food trucks, césped artificial para tirarse y una brisa marina constante. Aquí descubrirás a bandas emergentes, jazz contemporáneo y grupos locales de altísimo nivel mientras te tomas algo entre concierto y concierto. Si no sabes dónde ir, ve a las Terrazas; siempre está pasando algo bueno.
- Nauticool (Club Náutico): El Atardecer Perfecto En la terraza del Club Náutico, sobre el puerto y con vistas a toda la Bahía de la Concha.
- La Joya Escondida: Es un escenario pequeño y exquisito. Imagina un piano solo o un trío de jazz suave mientras el sol se pone tras la isla de Santa Clara y los barcos regresan a puerto. Es, posiblemente, el escenario con las vistas más bonitas del mundo. Llega pronto, el aforo es limitado y se llena rápido.
3. Los Espacios de Vanguardia
Donde el jazz se encuentra con el futuro.
Garbera y otros espacios: En los últimos años, el festival se ha expandido a centros comerciales como Garbera para «calentar motores» en los días previos, llevando la música más allá del centro de la ciudad.
Tabakalera: El Centro Internacional de Cultura Contemporánea. Suele acoger propuestas más arriesgadas, talleres o conciertos matinales en su azotea o en el patio. Es el refugio perfecto para el jazz electrónico o experimental.
☔ Anécdotas: Lluvia, Genios y Mal genio
El clima del Cantábrico es un artista invitado más. Y ha dejado momentos imborrables:
- Keith Jarrett y la Tos: El pianista es famoso por exigir silencio total. En una de sus visitas (premiado en 2005), la tensión en el auditorio era tal que el público contenía la respiración. Jarrett es capaz de parar un concierto si alguien tose. Esa tensión crea una atmósfera eléctrica única.
- Jamie Cullum, el DJ de la Tormenta: En 2013, una tromba de agua amenazó con cancelar su show en la playa. Lejos de irse, Cullum convirtió el escenario en una fiesta, bajó al foso, se empapó con el público e improvisó una sesión de DJ mítica. Desde entonces, Donostia le adora.
- Joss Stone (2023): Otra que desafió al diluvio. Cantó descalza y empapada en la Trini, logrando que nadie se moviera de su sitio. «Si vosotros os mojáis, yo también», dijo.
🍴 Gastro-Guía: Dónde comer antes y después del Jazz
El Jazzaldia marida perfectamente con la gastronomía. Pero ojo, en julio la ciudad está a tope. Aquí va mi selección estratégica para la Parte Vieja (cerca de la Trini):
- La Cuchara de San Telmo (C/ 31 de Agosto): Está escondido en una esquina. No hay barra de pintxos fríos, todo es caliente y al momento. Pide el risotto de queso de cabra o la carrillera. Es alta cocina en miniatura.
- Ganbara (C/ San Jerónimo): El favorito de los chefs internacionales. Si te quieres dar un homenaje, pide el plato de setas con yema de huevo. Es caro, pero es el cielo en la tierra. Sus croissants de jamón también son legendarios.
- Txuleta (Plaza de la Trinidad): Si vas a un concierto en la Trini, este bar está literalmente en la entrada. Tienes que pedir su croqueta de chuleta. Sabe a brasa, sabe a domingo, sabe a gloria.
- La Viña (C/ 31 de Agosto): ¿Postre? No hay discusión. La tarta de queso de La Viña es famosa en el mundo entero (hasta el New York Times habla de ella). Es cremosa, tostada por fuera y líquida por dentro.
🚌 Logística de Supervivencia
San Sebastián en julio puede ser caótica si vienes en coche. Evita multas y estrés con estos consejos:
El Error del Coche
No intentes aparcar en el centro. La zona azul (OTA) es carísima y limitada en tiempo.
- La Solución: Usa el Parking Disuasorio de Illunbe (zona hospitales/Anoeta). En verano suele ser gratuito e incluye un autobús lanzadera o conexión directa con la línea 28 de Dbus que te deja en el centro en 10 minutos.
Transporte Nocturno: Los «Gautxoris»
El festival termina tarde, pero Dbus (autobuses urbanos) refuerza el servicio. Las líneas nocturnas («Búhos» o «Gautxoris») funcionan toda la noche los fines de semana y hasta las 3-4 AM entre semana durante el festival.
- Truco de Ahorro: Compra una tarjeta MUGI anónima en cualquier estanco (cuesta 5€ y la recargas). El viaje te costará 0,48€ en lugar de 1,85€, y permite trasbordos gratuitos. ¡Sirve para varias personas!
Alojamiento: Define tu Tribu
- Gros: Si vienes a los conciertos de la playa y te va el rollo surfero y joven.
- Parte Vieja: Si tienes abono para la Plaza de la Trinidad y no te importa el ruido nocturno.
- El Antiguo: Si buscas dormir tranquilo y pasear por la Concha cada mañana para llegar al centro (unos 25 min andando).
👶 Txikijazz y Talento Local
Si vienes en familia, no te pierdas el Txikijazz. Son conciertos matinales y talleres en lugares como las terrazas del Kursaal o Tabakalera, pensados para que los niños disfruten de la música sin infantilizarla.
Y para los cazatalentos: atentas a las sesiones de JazzEñe a las 12:30 en el Victoria Eugenia. Por un precio simbólico, verás a lo mejor del jazz nacional antes de que den el salto internacional.
🎷 EL BOMBAZO: Avance de la 61ª Edición (Julio 2026)
Actualizado a 29 de diciembre de 2025
Si estás leyendo esto, es porque sabes que los abonos de la «Trini» son como oro en paño. La organización acaba de soltar los primeros nombres y las entradas se pusieron a la venta hace apenas unos días. Tras el éxito rotundo del 60º aniversario el año pasado, la edición de 2026 (del 22 al 26 de julio) promete volver a la esencia más pura del jazz mezclada con la vanguardia.
Aquí te desgranamos los imprescindibles ya confirmados para que corras a por tu entrada:
1. La Realeza del Jazz Vocal: Diana Krall y Samara Joy
Este año, el festival apuesta fuerte por las grandes voces femeninas.
- Diana Krall (26 de julio, Kursaal): La canadiense vuelve a su casa. Krall es sinónimo de elegancia y taquillazo. Cerrará el festival en el Auditorio Kursaal, y te aviso: sus conciertos aquí suelen ser de «sold out» en cuestión de semanas. Es la opción perfecta para quien busca el jazz clásico, sofisticado y perfectamente ejecutado.
- Samara Joy (23 de julio, Kursaal): Si Krall es la reina establecida, Samara es la nueva emperatriz. Con varios Grammys en el bolsillo a su corta edad, muchos la comparan con Sarah Vaughan. Verla en 2026 es ver a la historia del jazz escribiéndose en directo. Es, posiblemente, el concierto más «cool» de esta edición.
2. Leyendas de la Guitarra: Pat Metheny
El 25 de julio, el Kursaal recibirá a Pat Metheny con su proyecto Side-Eye III+. Metheny tiene un idilio especial con Donostia (ha tocado aquí en incontables formatos). Su capacidad para reinventarse y rodearse de músicos jóvenes que le desafían asegura que no veremos un concierto nostálgico, sino una lección de futurismo.
3. El Tributo Necesario: «We Want Miles!»
El 25 de julio, la Plaza de la Trinidad vivirá una noche histórica. El bajista Marcus Miller y el trompetista Charles Tolliver lideran un homenaje a Miles Davis. No es una banda tributo cualquiera; son músicos que tocaron con él, que respiraron su aire. Marcus Miller, con su característico sombrero y su bajo inconfundible, hará temblar las piedras de la Parte Vieja con el funk más oscuro y eléctrico de la etapa de Miles.
4. Vanguardia Europea: Nils Petter Molvær y Louis Sclavis
Para los oídos más exigentes, el festival trae el 24 de julio al noruego Nils Petter Molvær con su obra maestra Khmer. Prepárate para una fusión de trompeta lírica y bases electrónicas que te transportarán a los fiordos. Y para cerrar el ciclo matinal del domingo 26, el clarinetista francés Louis Sclavis presentará India, una delicatessen de jazz de cámara.
En resumen: El Jazzaldia 2026 viene fuerte. Con Diana Krall y Pat Metheny encabezando un cartel de lujo, y la ciudad más bonita del mundo como escenario, la única duda es: ¿tienes ya tu entrada?
¡Nos vemos en la Trini!
