La ciudad de San Sebastián, mundialmente reconocida por su incomparable belleza costera, su prestigiosa gastronomía y su vibrante oferta cultural, esconde también una faceta profundamente espiritual que florece con la llegada de la primavera. Hablamos de la Semana Santa en San Sebastián, un periodo en el que la ciudad transforma su habitual bullicio turístico en un escenario de recogimiento, tradición y devoción. Para aquellos viajeros y locales que buscan ir más allá de un simple paseo por la Playa de la Concha y desean sumergirse en el patrimonio inmaterial y religioso de la capital guipuzcoana, esta época del año ofrece una experiencia verdaderamente conmovedora.

A diferencia de otras grandes capitales españolas, donde las procesiones multitudinarias han sido una constante ininterrumpida durante siglos, la historia reciente de los actos religiosos en Donostia ha estado marcada por la singularidad, el silencio y la intimidad de sus templos. Sin embargo, este año 2026 marca un punto de inflexión histórico: la ciudad recupera sus procesiones de Semana Santa en las calles tras más de cincuenta años de ausencia. Este hito sin precedentes ha devuelto a la Semana Santa donostiarra un protagonismo que no se veía desde la década de los setenta, generando una enorme expectación tanto en la comunidad creyente como en el ámbito cultural de Gipuzkoa.
En este extenso artículo de Descubre Donostia, te ofrecemos una guía exhaustiva y detallada sobre los actos religiosos de la Semana Santa en San Sebastián. Recorreremos la historia de sus tradiciones, el renacer de sus cofradías, el significado de cada jornada del Triduo Pascual y los templos más emblemáticos que sirven de escenario para estas solemnes celebraciones.
Historia de las Procesiones en San Sebastián: Del Esplendor al Silencio
Para comprender la magnitud de los actos religiosos actuales en Donostia, es imprescindible hacer un viaje en el tiempo y repasar la evolución de la Semana Santa en la ciudad. La devoción popular en San Sebastián no es un fenómeno reciente, sino que hunde sus raíces en la historia misma de la urbe.
Los Orígenes en la Parte Vieja
Ya en el siglo XVI, los registros históricos documentan la existencia de fervorosas procesiones que recorrían las estrechas y empedradas calles de la Parte Vieja. En aquellos tiempos, la Semana Santa era el eje central de la vida comunitaria. Las antiguas cofradías gremiales y penitenciales organizaban desfiles litúrgicos que partían de la Basílica de Santa María del Coro y de la Iglesia de San Vicente, los dos grandes polos espirituales de la ciudad amurallada. Estos actos estaban marcados por una profunda austeridad, cantos gregorianos y el sonido seco de los tambores que marcaban el paso de los penitentes.
El Siglo XX y la Creación de la Cofradía de Jesús Nazareno
Con el derribo de las murallas en 1863 y el posterior desarrollo del Ensanche donostiarra, la ciudad experimentó una transformación demográfica y urbanística sin precedentes. Este crecimiento trajo consigo la construcción de un nuevo y majestuoso templo que pronto se convertiría en el corazón espiritual del ensanche: la Catedral del Buen Pastor.
Fue precisamente en este contexto de expansión cuando, en el año 1927, surgió la Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno. Esta hermandad fue fundada con el propósito de organizar y estructurar los desfiles procesionales en la nueva zona de la ciudad, dotando a la Semana Santa donostiarra de un esplendor renovado. Durante décadas, la procesión del Buen Pastor llegó a contar con una docena de pasos de gran tamaño y un rico valor artístico, congregando a miles de ciudadanos en las calles cada Viernes Santo.
La Desaparición en los Años 70 y el Silencio de Medio Siglo
Sin embargo, la historia de la Semana Santa en San Sebastián sufrió un abrupto parón en la década de 1970. Una compleja suma de factores llevó a la desaparición de las procesiones en las calles. Por un lado, la creciente secularización de la sociedad y los rápidos cambios sociológicos y culturales de la época disminuyeron drásticamente el número de cofrades. Por otro lado, la falta de relevo generacional y un contexto socio-político convulso en el País Vasco hicieron que las manifestaciones religiosas públicas pasaran a un segundo plano.
A partir de entonces, y durante más de medio siglo, San Sebastián se convirtió en una excepción entre las capitales de provincia españolas. La Semana Santa donostiarra se replegó hacia el interior de los templos, limitando los actos litúrgicos a las misas, los oficios del Triduo Pascual y al íntimo y silencioso Vía Crucis del Monte Urgull. Las calles dejaron de oler a incienso y las grandes imágenes escultóricas fueron guardadas, perdiéndose gran parte del patrimonio artístico original de las antiguas procesiones.
El Gran Hito de 2026: La Recuperación de las Procesiones en Donostia
El año 2026 quedará grabado en los anales de la historia de San Sebastián como el momento en que la ciudad se reencontró con una de sus tradiciones más antiguas. Tras meses de intenso trabajo, un grupo de ciudadanos laicos, impulsados por un renacido interés en la religiosidad popular, ha logrado el aparente milagro de resucitar las procesiones de Semana Santa.
El Resurgir de la Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno
La iniciativa, apoyada desde el primer momento por la Diócesis de San Sebastián y el párroco del Buen Pastor, comenzó como un anhelo de personas provenientes de diferentes barrios, edades y ámbitos sociales. Estos donostiarras sentían que la ciudad estaba perdiendo una parte valiosa de su herencia cultural y espiritual. El primer paso formal fue la reactivación de la histórica Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno, aquella misma que había sido fundada en 1927.
La respuesta de la ciudadanía ha sido abrumadora y ha superado todas las expectativas de los propios organizadores. A través de asambleas informativas y formularios repartidos en las parroquias y en la web oficial de la Catedral, más de 400 voluntarios se han inscrito para participar en esta histórica salida procesional. Esto demuestra que, más allá de la secularización, existe un profundo arraigo y un deseo latente de mantener vivas las tradiciones.
Los Pasos Recuperados y la Estética de la Procesión
Aunque lamentablemente gran parte del patrimonio artístico original se perdió durante las décadas de inactividad, la junta organizadora ha conseguido recuperar y restaurar tres pasos fundamentales que volverán a procesionar por las calles donostiarras:
- Jesús Nazareno: La imagen titular de la cofradía, que representa a Cristo cargando con la cruz camino del Calvario.
- El Cristo Yacente: Una sobrecogedora imagen de Jesús muerto en el sepulcro, que invita a la reflexión sobre el misterio de la muerte.
- La Virgen de la Soledad: La imagen mariana que cierra el cortejo, mostrando el inmenso dolor de María tras la pérdida de su hijo.
En total, los fieles y visitantes podrán contemplar cinco escenas a lo largo del recorrido, incluyendo representaciones de la Oración de Jesús en Getsemaní y Jesús ante Pilatos. Los pasos serán portados a hombros por una veintena de costaleros cada uno, en un esfuerzo físico y espiritual encomiable.
En cuanto a la indumentaria, la nueva procesión mantendrá una estética solemne y unificada. Los cofrades oficiales vestirán una túnica blanca acompañada de un caperuz morado, llevando en el pecho el emblema de la cruz de Jerusalén. No obstante, en un gesto de apertura e inclusión, la organización permite la participación de cualquier ciudadano sin hábito formal, simplemente acompañando a las imágenes y portando un cirio para iluminar el camino.
Programa de Actos Religiosos por Días: Una Guía Detallada
Para vivir plenamente la Semana Santa en San Sebastián, es fundamental conocer el calendario litúrgico y los eventos específicos que marcan cada jornada. A continuación, desglosamos día por día los principales actos religiosos, con especial énfasis en las novedades de este 2026.
Domingo de Ramos: El Inicio de la Pasión
El Domingo de Ramos marca el final de la Cuaresma y el inicio oficial de la Semana Santa. En este día, la Iglesia conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, aclamado por la multitud con ramas de olivo y palmas.
En San Sebastián, la mañana del Domingo de Ramos se vive con una alegría contagiosa. El acto central tiene lugar a las 11:30 horas, con la solemne bendición de ramos y palmas en los atrios de las principales iglesias de la ciudad.
- En la Catedral del Buen Pastor: El obispo de la Diócesis preside la bendición principal, seguida de una pequeña procesión de entrada hacia el interior del templo y la celebración de la Santa Misa, donde se da lectura solemne al Evangelio de la Pasión del Señor. Es un momento en el que cientos de familias donostiarras acuden con sus tradicionales palmas rizadas, muchas de ellas adornadas con dulces para los más pequeños.
- En la Basílica de Santa María del Coro: La escena se repite en el corazón de la Parte Vieja. La fachada barroca del templo sirve de telón de fondo para la bendición de los ramos de laurel y olivo, una imagen profundamente arraigada en la cultura vasca.
Durante el Lunes, Martes y Miércoles Santo, el ritmo de la ciudad se ralentiza ligeramente en el ámbito religioso. Las iglesias amplían sus horarios para facilitar el sacramento de la reconciliación (confesiones) y se organizan turnos de adoración eucarística, retiros breves y charlas cuaresmales, preparando el espíritu de los fieles para la intensidad del Triduo Pascual.
Jueves Santo: La Cena del Señor y el Lavatorio de los Pies
El Jueves Santo es el día en que se instituye la Eucaristía, el sacerdocio y el mandamiento del amor fraterno. La liturgia de este día es rica en simbolismo y profunda en su significado teológico.
Por la tarde, generalmente entre las 17:00 y las 19:00 horas, todas las parroquias de San Sebastián celebran la Misa de la Cena del Señor. Uno de los momentos más emotivos de esta eucaristía es el rito del Lavatorio de los pies. Recordando el gesto de humildad de Jesús con sus apóstoles, los sacerdotes lavan los pies a doce miembros de la comunidad, un acto que subraya la vocación de servicio de la Iglesia.
Al finalizar la misa, el Santísimo Sacramento se traslada solemnemente y se reserva en el «Monumento», un altar profusamente adornado con flores y velas. A partir de ese momento, los altares principales quedan desnudos, las campanas enmudecen y la Iglesia entra en estado de vigilia.
La Tradición de visitar los Monumentos:
En la tarde-noche del Jueves Santo, es una arraigada costumbre en Donostia realizar la «visita a los Monumentos». Grupos de familias y amigos recorren a pie diferentes iglesias de la ciudad, especialmente en la Parte Vieja y el Centro, para rezar en silencio ante el Santísimo. Este itinerario nocturno es una excelente oportunidad para admirar el interior de los templos donostiarras iluminados de manera especial, creando una atmósfera de profundo recogimiento.
Viernes Santo: El Día Culmen de la Devoción Donostiarra
El Viernes Santo es, sin lugar a dudas, la jornada más intensa y emblemática de la Semana Santa en San Sebastián. Es un día de luto, de ayuno y de memoria de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
El Vía Crucis del Monte Urgull al Amanecer
Mucho antes de que la ciudad despierte por completo, a las 7:30 de la mañana, comienza uno de los actos más singulares, austeros y sobrecogedores de Gipuzkoa: el Vía Crucis del Monte Urgull.
Cientos de personas se congregan en la trasera de la Basílica de Santa María para iniciar el duro ascenso por las laderas del monte. El recorrido se realiza en un silencio sepulcral, roto únicamente por el rezo de las 14 estaciones de la cruz y el sonido de los pasos sobre la tierra y la piedra. A medida que la procesión asciende, las vistas de la Bahía de La Concha amaneciendo ofrecen un contraste espectacular con la dureza del acto penitencial. Tras aproximadamente una hora y media de subida, la multitud llega a la explanada del Castillo de la Mota, a los pies de la imponente estatua del Sagrado Corazón que corona la ciudad, donde concluye la oración con una bendición final.
El Sermón de las Siete Palabras
Al mediodía, las iglesias retoman la actividad litúrgica. Destaca especialmente el tradicional Sermón de las Siete Palabras en la Basílica de Santa María del Coro. Este acto, que medita sobre las últimas frases que pronunció Jesús en la cruz antes de morir, se celebra a las 12:00 horas en castellano y a las 13:00 horas en euskera, manteniendo viva la dualidad lingüística y cultural de la Diócesis.
Por la tarde, a las 17:00 horas, tiene lugar en todas las parroquias la solemne Liturgia de la Pasión del Señor. No es una misa, ya que el Viernes Santo la Iglesia católica no celebra la Eucaristía. La ceremonia se centra en la lectura cantada de la Pasión según San Juan, la oración universal por las necesidades del mundo y el rito central: la adoración de la Santa Cruz. En la Catedral del Buen Pastor, esta liturgia es presidida por el obispo y cuenta con una solemnidad musical excepcional.
La Nueva Procesión del Buen Pastor: El Retorno Esperado
La jornada culminará en este 2026 con el evento más esperado de las últimas cinco décadas. A las 20:30 horas, las pesadas puertas de la Catedral del Buen Pastor se abrirán de par en par para dar inicio a la gran procesión de la Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno.
El desfile recorrerá las principales calles del centro de la ciudad, marcando el regreso de las imágenes de Jesús Nazareno, el Cristo Yacente y la Virgen de la Soledad al asfalto donostiarra. El silencio respetuoso del público, el sonido de los tambores fúnebres, el resplandor de cientos de cirios en la noche y el esfuerzo de los portadores crearán una atmósfera mágica e histórica. Este evento no solo es un acto de fe, sino la recuperación de una pieza fundamental del patrimonio cultural inmaterial de San Sebastián.
Sábado Santo y Domingo de Resurrección: La Luz de la Pascua
El Sábado Santo es un día de luto sereno y de espera junto al sepulcro. Durante la mañana y la tarde, las iglesias permanecen abiertas, pero sin ningún tipo de celebración litúrgica. Es un tiempo de silencio y meditación que refleja el vacío que deja la muerte de Cristo.
Sin embargo, al caer la noche, la tristeza se transforma en la mayor fiesta del calendario cristiano: la Vigilia Pascual. Entre las 20:30 y las 22:00 horas (dependiendo de la parroquia), comienza esta celebración cargada de simbolismo. La liturgia se inicia en la más estricta oscuridad. En el atrio de las iglesias se enciende el «fuego nuevo», del cual se prende el Cirio Pascual, que representa a Cristo Resucitado. La luz se va transmitiendo vela a vela a todos los asistentes, iluminando progresivamente el interior del templo. Durante esta extensa y hermosa ceremonia, se canta el Pregón Pascual, se leen numerosos pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento que recorren la historia de la salvación, se bendice el agua bautismal y, finalmente, las campanas vuelven a repicar con fuerza para anunciar la Resurrección, entonando el «Gloria» que había sido omitido durante toda la Cuaresma.
El Domingo de Resurrección es una jornada de júbilo desbordante. Todas las iglesias de San Sebastián celebran solemnes Misas de Pascua con abundante música, flores y ornamentos blancos. Es el día perfecto para disfrutar en familia, asistir a la misa mayor y pasear por la ciudad celebrando no solo el triunfo espiritual de la vida sobre la muerte, sino también la llegada definitiva de la primavera a la capital guipuzcoana.
Templos Protagonistas de la Semana Santa en San Sebastián
Para entender y disfrutar de los actos religiosos, es fundamental conocer el valor arquitectónico e histórico de los recintos que los albergan. Tres templos destacan de manera especial durante estas fechas:
- Catedral del Buen Pastor: Diseñada por el arquitecto Manuel de Echave e inaugurada en 1897, es el edificio religioso más grande de San Sebastián. Su imponente estilo neogótico, inspirado en catedrales europeas como la de Colonia, su afilada aguja que domina el horizonte del ensanche y sus espectaculares vidrieras la convierten en el epicentro indiscutible de la Semana Santa, especialmente en 2026 al ser el punto de salida y llegada de la gran procesión recuperada.
- Basílica de Santa María del Coro: Ubicada al final de la animada calle Mayor en la Parte Vieja, es una joya del barroco del siglo XVIII. Su espectacular fachada, concebida como un retablo de piedra, y su interior de planta rectangular con bóvedas de crucería, le otorgan una acústica y una teatralidad perfectas para actos como el Sermón de las Siete Palabras.
- Iglesia de San Vicente: Situada también en la Parte Vieja, es considerado el edificio más antiguo de la ciudad, construido durante la primera mitad del siglo XVI bajo los preceptos del gótico tardío. Su interior sombrío, marcado por enormes columnas circulares, ofrece uno de los ambientes más sobrecogedores para la visita a los Monumentos en la noche del Jueves Santo.
Consejos Prácticos para Asistir a los Actos Litúrgicos
Si planeas visitar San Sebastián durante la Semana Santa y deseas participar o presenciar estos actos religiosos, te ofrecemos algunas recomendaciones clave:
- Planifica con antelación: Con la recuperación de las procesiones este 2026, se espera una afluencia de público mucho mayor en el centro de la ciudad el Viernes Santo. Llega temprano al recorrido del Buen Pastor para encontrar un buen lugar.
- Respeta el silencio: Actos como el Vía Crucis del Monte Urgull o el paso del Cristo Yacente requieren un comportamiento de absoluto respeto y silencio. Es importante apagar los teléfonos móviles y evitar conversaciones en voz alta.
- Indumentaria y clima: La primavera donostiarra puede ser impredecible. Para el Vía Crucis matutino (7:30 h), es imprescindible llevar ropa de abrigo cómoda y calzado adecuado para caminar por la montaña. Para los actos en el interior de los templos, se sugiere vestir con cierto decoro.
- Consulta los horarios locales: Aunque hemos proporcionado una guía general, los horarios exactos de las misas y los oficios pueden variar ligeramente de una parroquia a otra. Es recomendable revisar los tablones de anuncios en las puertas de las iglesias o las páginas web de la Diócesis los días previos.
En conclusión, la Semana Santa en San Sebastián ofrece una amalgama perfecta entre la profunda devoción espiritual, el respeto por las tradiciones seculares y el disfrute de una ciudad inigualable. El histórico año 2026, con la milagrosa recuperación de las procesiones cincuenta años después, marca una oportunidad única para redescubrir el alma más auténtica, silenciosa y conmovedora de Donostia. Te invitamos a vivir esta experiencia con respeto y admiración, sumergiéndote en un patrimonio cultural que, por fin, ha vuelto a ver la luz de sus calles.
Enlaces de interés:
- Para más detalles sobre los horarios oficiales y la inscripción en las cofradías, puedes consultar la web de la Catedral del Buen Pastor de San Sebastián.



