El 31 de diciembre es una fecha marcada en rojo en el calendario de todo donostiarra. No solo por las uvas, el champán o la cena familiar, sino porque las calles de la ciudad se transforman horas antes de la medianoche. Si estás pensando en pasar el fin de año en nuestra ciudad, hay un evento que encarna el espíritu deportivo y festivo de San Sebastián como ningún otro: la San Silvestre de Donostia 2025.

Lejos de la tensión competitiva de otras pruebas, esta carrera es una explosión de alegría, disfraces ingeniosos y, por supuesto, deporte popular. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para correrla o para disfrutarla como espectador en un marco incomparable.
Una tradición que une deporte y fiesta
La San Silvestre es la carrera popular por excelencia para despedir el año en multitud de ciudades del mundo, pero la San Silvestre Donostiarra tiene un sabor especial. Organizada históricamente por el club Amara Kirol Elkartea, esta prueba ha sabido mantener un equilibrio perfecto entre aquellos atletas que buscan bajar sus marcas personales y las cuadrillas de amigos que corren empujando un carro de la compra disfrazados de vikingos.
Con una distancia que suele rondar los 8 kilómetros, es una prueba accesible para la gran mayoría de corredores habituales. Sin embargo, lo que realmente atrae a los más de 4.000 participantes anuales no es la medalla, sino el ambiente. Las calles se llenan de aplausos, música y un colorido que contrasta con el gris habitual del cielo invernal del Cantábrico.

El recorrido: Una postal en movimiento
Correr en San Sebastián es un lujo, y hacerlo el último día del año con las calles cortadas para ti es una experiencia inolvidable. Aunque el recorrido puede sufrir ligeras variaciones edición tras edición, la esencia se mantiene: conectar el barrio del Antiguo con el centro y Amara, bordeando la costa.
La salida suele situarse tradicionalmente en la zona de Benta Berri o las inmediaciones de la Plaza Easo (dependiendo del año y las obras), pero el momento cumbre para cualquier corredor es cuando la marea humana enfila el Paseo de La Concha.
Imagina correr con el sonido de las olas a tu izquierda, pasando junto a la majestuosa barandilla blanca. Es aquí donde se siente la verdadera magia de la ciudad. Si eres visitante, este tramo te permitirá disfrutar de una vista privilegiada de la bahía y de la famosa Playa de la Concha, considerada una de las playas urbanas más bellas de Europa. El salitre, el público animando desde las aceras y la iluminación navideña que empieza a encenderse crean una atmósfera vibrante.
La carrera continúa habitualmente hacia la Parte Vieja y el Boulevard, para luego adentrarse en el barrio de Gros o regresar hacia la meta en el barrio de Amara, el verdadero corazón de esta competición.
¿Competición o Pasarela de Disfraces?
Si algo define a la San Silvestre de Donostia es el humor. Mientras que en carreras como la Behobia-SS se respira épica y sufrimiento, aquí se respira carnaval anticipado. No te sorprendas si te adelanta un grupo de plátanos gigantes, una familia de superhéroes o una cuadrilla simulando una trainera completa.
Existen premios para los mejores disfraces, lo que incentiva la creatividad de los participantes. Para el turista o el visitante que no se anima a calzarse las zapatillas, el plan es igual de atractivo: situarse en cualquier punto del recorrido (especialmente en la Avenida de la Libertad o cerca de la Plaza Easo) y disfrutar del desfile. Es un espectáculo visual que arranca sonrisas y carcajadas, ideal para ir entrando en calor antes de la cena de Nochevieja.
Consejos prácticos para participar
Si te ha picado el gusanillo y quieres ser parte de la marea multicolor el próximo 31 de diciembre, aquí tienes algunos consejos clave para que tu experiencia sea perfecta:
1. Inscripciones anticipadas
La popularidad de la carrera ha crecido exponencialmente. Las dorsales vuelan. Es fundamental estar atento a la web oficial del organizador (Amara Kirol Elkartea) o a las plataformas de tickets deportivos desde el mes de noviembre. No lo dejes para el último día.
2. El clima donostiarra
Estamos en el norte y es diciembre. Las probabilidades de lluvia son reales. Sin embargo, el donostiarra no se amilana por el «xirimiri». Si llueve, se corre igual (y a veces, es más épico). Eso sí, lleva ropa seca para cambiarte inmediatamente después de cruzar la meta. El frío húmedo puede ser traicionero cuando dejas de correr.
3. Llegada a la salida
El transporte público es tu mejor aliado. Moverse en coche por el centro de San Sebastián el día 31 por la tarde, con calles cortadas por la carrera, es una misión imposible. Utiliza el Topo (Euskotren) o los autobuses de Dbus para acercarte a la zona de salida con tiempo suficiente.
4. El «Tercer Tiempo»
La carrera suele terminar sobre las 17:00 o 17:30 de la tarde. Es la hora perfecta para disfrutar del famoso «poteo» (ir de bares) por el barrio de Amara o acercarse al centro. Los bares estarán a rebosar de corredores con sus medallas y disfraces, compartiendo pintxos y anécdotas. Es el momento de integración social por excelencia.
El impacto de la San Silvestre de Donostia 2025 en la ciudad
La San Silvestre en Donostia es más que un evento deportivo; es un motor social. Reúne a familias enteras, promueve hábitos de vida saludables y dinamiza la hostelería local en las horas previas a la cena de fin de año.
Además, muchas veces tiene un carácter solidario. Es habitual que parte de la recaudación o iniciativas paralelas durante la carrera vayan destinadas a ONGs o asociaciones benéficas de Gipuzkoa, por lo que tu esfuerzo físico también contribuye a una buena causa.
¿Por qué elegir San Sebastián para fin de año?
Si vienes de fuera, coincidir con la San Silvestre es la excusa perfecta para descubrir la ciudad. Puedes dedicar la mañana a pasear por el Peine del Viento, comer en una sidrería o restaurante de calidad, correr (o ver) la San Silvestre por la tarde, y terminar el día con una cena inolvidable.
San Sebastián ofrece en Navidad una iluminación elegante y un ambiente acogedor que, sumado a la adrenalina de la carrera, convierte el último día del año en una experiencia redonda.
Conclusión: Una meta que es un comienzo
Cruzar la meta de la San Silvestre de Donostia deja una sensación de plenitud. Despides el año haciendo lo que te gusta, rodeado de buena gente y en un entorno espectacular. Ya sea luchando contra el cronómetro o riendo bajo una peluca de payaso, esta carrera simboliza la vitalidad de una ciudad que ama el deporte.
¿Te animas a terminar el año corriendo junto al mar? Prepara tus zapatillas (o tu disfraz) y nos vemos en la línea de salida.
¡Urte berri on! (¡Feliz año nuevo!)
Para más información oficial sobre inscripciones y recorridos actualizados, puedes visitar la web de Amara Kirol Elkartea.



